El legado de Guglielmo Sandri en las Merindades

     Guglielmo Sandri fue un teniente italiano que prestó sus servicios en el II Regimiento de Infantería de la División Littorio, una de las tres que conformaron el C.T.V. durante la Batalla de Santander en la Guerra Civil de España (1936-39).
     C.T.V. son las siglas del Corpo Truppe Volontarie, ejército de tierra enviado por Benito Mussolini en apoyo de los militares sublevados el 18 de Julio de 1936. Constituyó lo que en términos militares se denomina un Cuerpo de Ejército. Estuvo dotado de todos los servicios precisos. Contó con su propia intendencia, ingenieros, comunicaciones, sanidad e incluso dispusieron de curas que prestaron los servicios religiosos. A su paso por las Merindades estuvo integrado por tres divisiones:
Hospital en el Palacio de Alvarado (El Ribero de Montija)
- Fiamme Nere que se ubicó principalmente en las Merindades de Valdeporres y Sotoscueva.
- XXIII de Marzo situada entre Cubillos del Rojo, por aquel tiempo Cubillos de las JONS, y Soncillo.
- Littorio que en los primeros meses permaneció en el Valle de Losa y Junta de Traslaloma, para colocarse a principios del verano de 1937 en la zona de Medina de Pomar y Villarcayo.
     Se estima que participaron en la batalla, por consiguiente pasaron por Las Merindades, unos 35.000 militares italianos.

Fiat-Ansaldo descediendo hacia Incinillas por BU-V-5601
     La División Littorio estuvo formada al completo por militares profesionales de Regio Esercito reclutados voluntariamente en Littoria, ciudad fundada por Benito Mussolini en 1932, llamada con este nombre en honor del fascio Littorio. En 1946 derrotado el fascismo en Italia la rebautizaron como Latina.                                         Fue la única de las cuatro divisiones del C.T.V.  totalmente motorizada. Disponía de unos tanques ligeros denominados Fiat-Ansaldo.                           Permaneció en España desde Febrero de 1937 hasta Mayo de 1939. Durante todo este período permaneció el mismo general al frente: Annibale Bergonzolli, también conocido por el apodo de "Barba Eléctrica". El lema de la división fue: Credere, Obbedire, Combattere.

     El legado fotográfico que dejó Guglielmo Sandri sobre su permanencia en España consta de algo más de 4.000 fotografías. Su propietario actual es el Archivo Provincial de Bolzano. El autor fotografió todo lo que
Medina de Pomar
estuvo al alcance de su cámara durante los 27 meses que estuvo en España. En negro sobre blanco quedaron reflejadas todas las ciudades y pueblos por los que pasó, los paisajes, sus gentes y modos de vida.
     Sandri desembarcó en Cádiz, estuvo en Guadalajara, Valladolid, Las Merindades, Cantabria, La Rioja, Aragón, Levante, Cataluña y Madrid. También hizo instantáneas durante los dias de permiso que pasó en San Sebastián, Bilbao, Burgos, Vitoria, Zaragoza o Valencia, entre otras ciudades.
     No fue un fotografo de guerra, sino todo lo contrario. Sus fotos están hechas en períodos de inactividad. Su regimiento estuvo dentro de una división de asalto; el objetivo, por lo tanto, no era mantener posiciones en el frente. La localización de las fotos se encuentra en la retaguardia, donde permaneció hasta el momento de entrar en combate.

Tortuosa historia de unas fotos y su autor
(Tomado de Andrea di Michele)

     En 1992 una chica de nombre Samantha Schneider encontró junto a las basuras, en un calle de Vipiteno (Provincia Autónoma de Bolzano, Región de Trentino-Alto Adigio), una caja de madera que contenía paquetes de fotografías. Durante algunos años intentó descubrir el contexto al que pertenecían. Incapaz de ubicarlas en el espacio y en el tiempo, sin reconocer persona alguna, en el 2004 se dirigió al Archivo Provincial de Bolzano, cediendo el fondo fotográfico. Andrea di Michele, doctor en investigación histórica al servicio del archivo, realizó los estudios correspondientes. Los uniformes y distintivos militares le indujeron a pensar que correspondían a la División Littorio del C.T.V. Se puso en contacto con la Asociación Nacional de Combatientes Italianos en España (A.N.C.I.S.). Renzo Lodoli, por aquel tiempo presidente, recordó que había un teniente llamado Gugliemo Sandri que siempre estaba sacando fotos. Para más señas se acordó de que hablaba alemán e incluso llegaron a pedirle que hiciese de intérprete.

     No fue fácil para Andrea di Michele encontrar el pasado de Guglielmo Sandri. Nació como Wilhem Schrefler en Merano el 12 de Febrero de 1905. Por aquel tiempo toda la comarca era territorio austríaco. Finalizada la Gran Guerra (1914-1918) pasaron a incorporarla a Italia.
Monasterio de Santa María de Rioseco
     Wilhem Schrefler quedó huérfano siendo muy joven junto a su hermano Ludwig. Fue acogido por una viuda, teniendo una vida difícil. Posiblemente esto le condujo a ingresar joven en el ejército profesional.
     La llegada del Fascismo en 1922 hizo que estuviesen mal vistos los nombres alemanes en Italia. En 1935 Whilhem cambió su nombre, Guillermo en castellano, por Guglielmo y su apellido Schrefler por Sandri, en honor de un famoso motorista boloñés en aquellos años. Consta que él mismo fue un buen motorista aficionado y perteneció al Club Motorista de Merano.
     Finalizada la Guerra di Spagna  estuvo en Yugoseslavia y norte de África. Durante la II Guerra Mundial fue herido.
     Retirado del ejército, trabajó como guarda en su tierra natal hasta su fallecimiento en 1979.

El legado en las Merindades

     El teniente italiano permaneció en las Merindades unos cuatro meses. Desde un día de Abril de 1937, que no puedo precisar, hasta el 13 de Agosto que partió hacía Soncillo. Fue allí donde hizo las últimas instantáneas de nuestra comarca. A partir del día 15 entró en combate. Las fotos que continúan corresponden a Cantabria.
     Durante todo este período realizó unas 300 fotografías. Algunas fotos que hizo en nuestra tierra son fáciles de identificar. Los perfiles de los montes continúan siendo los mismos, referencia perfectamente válida. También es fácil identificar algunos edificios, especialmente las iglesias. Las vías de comunicación y los pueblos han cambiado mucho.
     Si sumamos todas las fotografías existentes sobre Las Merindades hasta 1937, bien en manos particulares o públicas, es probable que la cifra resultante sea inferior al número de fotografías que realizó este hombre durante los cuatro meses.
Militares italianos en Lastras de Las Eras
     Respecto al tema de sus fotografías, inevitablemente hay algunas que reflejan la vida militar y en las que aparecen personas con uniforme,  pero en general se dedicó a fotografiar lo cotidiano de la vida civil. Fotografió los conventos, iglesias, mansiones señoriales, escudos de piedra, los oficios, el vivir de los humildes moradores de nuestros pueblos. Las fotos que realizó Gugliemo Sandri en las Merindades son un auténtico tesoro cultural.
     Hizo fotos de los pueblos por donde pasó: Medina de Pomar, Quintanilla de Pienza, Tabliega, Cubillos de Losa, Salinas de Rosio, Castrobarto, Lastras de las Eras, Villatarás, Barriga de Losa, Quincoces de Yuso, San Pantaleón de Losa, Villarcayo, Villanueva la Lastra, Bisjueces, Santa Cruz de Andino, La Aldea, Incinillas, Puentedey, Soncillo, Corconte y Frias.
    Tambien fotografió los puentes de: Quincoces de Yuso,
Merindad de Sotoscueva desde los riscos del Ribero
El Ribero de Montija, Quintanilla de Pienza, Los Hozinos, La Horadada, La Blanca en Oña y otros varios de construcción más primitiva en el Valle de Manzanedo.
   Fotografió toda la cordillera que va desde Trespaderne hasta el final del Valle de Manzanedo. Todos los montes que separan Traslaloma y el Valle de Losa del Valle de Mena. Los desfiladeros de Los Hocinos y La Horadada. Los riscos rocosos que separan Traslaloma de la Merindad de Montija, con vistas a Espinosa y la Merindade de Sotoscueva.

Lo que nunca veremos

     Uno de los aspectos mas sorprendentes de este legado fotográfico son aquellas edificaciones abandonadas o inexistentes; en algunos casos "que el progreso se llevó por delante".
     Ya nunca veremos el convento de San Francisco en Medina de Pomar o la mansión de las condesas en su Plaza Mayor.
Salinas de Rosio
     El paisaje artificial que conformaban las salinas en Salinas de Rosio. Se acabaron las eras de sal, las casetas para guardarla y todo lo que rodeaba la explotación de la industria de la sal.
     Nunca veremos la iglesia antigua de Villarcayo, solo quedó la fuente. Tampoco una preciosa plaza en tres alturas.
     Quien sabe si algún día podremos ver la Vilga sin agua. La parte de las tierras de Burgos que inundó el Pantano del Ebro a comienzo de los 50 del pasado siglo.


Iglesia derribada en Villarcayo

     Sólo el tiempo dirá lo que podremos ver del Monasterio medieval de Santa María de Rioseco. Por suerte esto aún está en nuestras manos.

     Todo no pueden ser malas noticias. Quien esto escribe lleva meses intentando hacer las mimas fotos que realizó Guglielmo Sandri para enviarlas al Archivo Provincial de Bolzano y compararlas. La expansión y crecimiento de la vegetación, especialmente encinas, en nuestra comarca es espectacular. En muchos casos ha sido muy difícil realizar fotografías idénticas.

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