El paso del C.T.V. por las Merindades (V y Fin): Vive pericolosamente

  Sin duda alguna, el trabajo más reconocido sobre la participación italiana en la G.C. española es: LA INTERVENCIÓN FASCISTA EN AL GUERRA CIVIL ESPAÑOLA de John F. Coverdale (Alianza Editorial, 1975)[1]. Hasta esa fecha tanto los escritores italianos[2] como los españoles se habían limitado ha realizar panfletos de “exaltación de la gesta” del C.T.V. Aún con ese lastre, son los que me interesan. Primero, porque John F. Coverdale se centra mucho en la batalla de Málaga, más aún en la de Guadalajara y nada en la de Santander, y jamás habla de la toma del Escudo. Segundo, porque este autor americano realiza un trabajo histórico importante, pero nunca cuenta los detalles a propósito de la sociedad que sufrió esa guerra, y en particular Las Merindades. Estas razones, y no otras, me han llevado a repasar los libros y crónicas de los periodistas fascistas[3] en la G.C. Por otra parte, caído el fascismo en Italia, estos corresponsales presentaron derivas ideológicas muy dispares, como veremos. Para este capítulo, cierre del paso del C.T.V. por las Merindades, he elegido tres periodistas que me consta estuvieron en nuestra tierra. Tres personalidades y biografías de contemporáneos relacionados, pero bastante dispares. También he seleccionado los testimonios gráficos que captaron tres fotógrafos, un tanto curiosos, como comprobarán.
     Respecto a la prensa española, de uno y otro bando, mejor olvidarla. La republicana se negaba a reconocer la derrota y la de la zona sublevada atribuía sus éxito a quienes no participaron, o si lo hicieron fueron tan escasos que no constan en ninguna crónica.

LOS CORRESPONSALES DE GUERRA ITALIANOS


Sandro Sandri: el hombre de acción

     “Vivere pericolosamente Sandro Sandri Uomo e Gesta” es el sugestivo título que Mario Bassi puso a un libro dedicado a la figura del corresponsal de guerra Sandro Sandri en 1940, dos años después de muerto.
     Escribí en el capítulo II que, en mi opinión, los corresponsales de guerra italianos que siguieron al C.T.V. en la GC de Spagna tuvieron más de vividores que de aventureros, más de políticos y publicistas fascistas que de reporteros de guerra. Sandro Sandri no responde a ese perfil. Fue un fascista de primera hornada. Hombre de acción, echado para adelante, al contrario que la mayoría de sus compañeros. Antes de venir a España, había hecho la campaña colonial en África. Finalizada la toma del Frente Norte fue enviado a la guerra de China donde murió antes de fin de año, durante el bombardeo del cañonero “Panay”. Un compañero de fatigas, Giovanni Artieri, desde San Sebastián, le dedicó estas líneas: “Sandro Sandri quería la guerra y odiaba, como todos nosotros, los perfiles íntegros de las casas sobre las que no había caído una sola bomba o a las que no había llegado un cañonazo; odiaba las campiñas sobre las que no se encontraban soldados; los muros sin sacos terreros; los tejados sin fortificar, y las ventanas sin ametralladoras. En esta guerra de España, Sandro Sandri había encontrado lo que quería. Había vivido los principales combates de Irún y San Sebastián, con su fusil ametrallador, y quería entrar en Madrid en un carro de combate”.
     En mi opinión fue el más parecido a un corresponsal de guerra actual e hizo las mejores crónicas. Lamberti Sorrentino compartió con él algo más que aventuras de la guerra. En su libro “Questa Spagna” dedicó a su memoria el último capítulo. Se desprende del mismo que vivieron juntos en el Hotel Continental de San Sebastian[4] y algunos días marchaban a San Juan de Luz y Biarriz, a otro tipo de guerra. También compartieron hospedaje durante un tiempo en Medina de Pomar. Cuenta Lamberti sobre Sandro, aquellos días: “Fue en Medina de Pomar, durante la batalla de Santander. Fueron ocho días que paso sin mujer, y la patrona del albergue donde estábamos alojados, una paisana sensual, forrada con seis vestidos superpuestos, te había dicho <no> aquella tarde…”
[¡Qué se había pensado!. Hay que ser muy hábil para seducir a una medinesa].
Sandro con un carristi. Toma de Málaga
    
     He dicho que cuando en 1937 llega el C.T.V. a Cadiz, Italia es un país dividido en fascistas y antifascistas. Una ideología de este estilo no permite la neutralidad. Cualquier observación de Italia en la década del 1930-40, sobre cualquier ciudad, hemerotecas de prensa, fotografías, símbolos, etc, sólo muestran al Duce. Su protagonismo y el culto a su personalidad rozaban la idolatría.[5] En este contexto, los periodistas que acuden a España siempre dejaron claras dos cosas:
- Primero la necesidad que teníamos los españoles de que nos rescatasen de las garras del marxismo.
- Que la participación italiana fue imprescindible para la victoria y los soldados italianos fueron los mejores de la GC.


Balance de la Aviación Legionaria.
La Stampa (Turín, 10-06-1939)

Respecto al primer punto, se llegan a utilizar argumentos perversos, tales como: la pastoral del obispo de Vitoria y Pamplona, la carta del cardenal Goma, “primado de España”, la encíclica del Pío XI, “Divini Redemptoris”, la carta de los obispos españoles a los de todo el mundo, etc[6]. La participación italiana no tuvo su origen en una petición de la iglesia española a favor de “la cruzada”, sino que estaba decidida por el Duce antes del alzamiento de julio del 1936. De hecho, antes de finales de Julio del 36, se habían unido a las tropas del general Franco una cantidad importante de aviones italianos, con pilotos a los que se hizo pasar por voluntarios del Tercio de la Legión Extranjera.

     Respecto al punto segundo, la participación italiana en la GC., creo que fue imprescindible para la victoria. Sin la Regia Aeronaútica Italiana (más de 11 millones de kilos de bombas), artillería y carros de combate, el ejército sublevado, muy mal armado, difícilmente hubiese roto los frentes del ejército republicano. Respecto a los soldados italianos, sin duda algo aportaron, pero los auténticos protagonistas en los asaltos al Frente Norte fueron los requetés de Mola.[7] .

Lamberti Sorrentino: el escritor

     Fue un periodista italiano, destacado corresponsal en varias guerras, escritor y novelista. Nació en Sala Consilina, provincia de Salerno, en 1899; murió en 1993 en una residencia para periodistas en Grottaferrata.
En Sudamérica se inició como periodista y allí aconteció una de sus muchas aventuras, o mejor desventuras. En 1924 participó en la revolución de los tenientes, condenado a muerte con contumacia se refugió en Argentina. Llegó a se reconocido por el general Isodoro Diaz Lopez como “un Garibaldi” y por su amigo Montanelli como “il Pampero”. De regreso a Europa fue corresponsal en la Guerra Civil de Spagna , en Abisinia y en la Segunda Guerra Mundial.
     A la caída del fascismo se encontraba en Budapest, donde los nazis lo capturaron y enviaron a Mauthausen. Entonces escribió el libro “Soñar en Mauthausen”. En 1956 los soviéticos le hicieron preso en la revolución húngara y en 1959 estuvo en Cuba en la revolución castrista.

    Pero no todo fueron guerras en este aventurero, escritor y hombre de acción, al mas puro estilo Hemingway. Entrevistó a Jorge Luis Borges, Ingrid Bergman, Roberto Rossellini, Marlene Dietrich y al mismísimo sha de Persia. Cuentan que tenía una casa de nombre exótico en la isla de Capri y una ragazza a la que doblaba en edad.
     Entre sus amigos todos los grandes contemporáneos del periodismo italiano, como Sandro Sandri, Montanelli, Vergani, Monelli, Buzzati…y Curzio Malaparte[8].También políticos del momento, caso del Conde Ciano.[9]
     Para mi, fue una mal corresponsal de guerra. Hay batallas en las que parece que no se enteró de nada. Uno duda si estuvo en el frente o en el bar de enfrente, si conocía y tenía interés por la estrategia militar. Es por el contrario, el escritor, el hombre que guarda en su retina todo lo que ocurre a su alrededor y, en especial, el acontecer humano. Cuando estuvo en Spagna era un fascistas ejemplar. En algún momento colaboró con el Ufficio Stampa[10] responsabilizándose del apartado de radio e incluso fuer director durante Abril de 1937 de “Il Legionario”[11].
     Cuentan sus biógrafos que con los años fue desarrollando una gran independencia de juicio y desprecio hacia los poderes constituidos. Esta actitud supone que no le interesas a nadie, ni a los que ostentan el poder ni a los que aspiran a conseguirlo, por consiguiente te aíslan. Creo que en Italia, actualmente, hay un premio periodístico que lleva su nombre.

Indro Montanelli: la voz discrepante

Medalla de bronce para un muerto  
     Al igual que el anterior tuvo una larga vida, pues nació en 1909 y murió en el 2001. Dicen que de joven era de ideología anticapitalista y antiburguesa. Participó como voluntario en la guerra de Etiopia, desde donde comenzó su andadura como corresponsal de guerra.
     Vino, en 1937, a la GC de España siguiendo al C.T.V. como corresponsal para el periódico “Il mensajero”. Entonces era fascista, igual que el resto de periodistas. Publico un artículo bastante crítico sobre la batalla de “El Escudo”, en el que dijo que “había sido un paseo con un único enemigo: el calor”. Sin duda se pasó. Las 2.000 bajas, entre muertos y heridos que tuvo el C.T.V. así lo atestiguaron. Rápidamente el Duce Mussolini llamó al orden al periódico citado y le obligaron a retirase y dejar de escribir. Posteriormente el “Corriere della Sera” lo rehabilitó escribiendo durante toda la II Guerra Mundial crónicas sobre los distintos países y entrevistando a los principales políticos de la época.
     Acusado de traición al Duce, los fascistas le condenaron a muerte, de la que le libro el obispo de Milán.
     Finalizada la II Guerra Mundial continuó ejerciendo el periodismo, siempre político. Su posición, por encima de otra idea, fue anticomunista y manifestó cierta afinidad con la democracia cristiana. Pero siempre fue crítico.

El Centro Virtual Cervantes en el apartado correspondiente a los Corresponsales en la Guerra de España ofrece la crónica de "Il Messaggero" del día 19 de Agosto, traducida al castellano. Para quien esté interesado pongo un enlace. Como en alguna otra crónica de periodistas italianos, identifica Cantabria dentro del País Vasco, confundiendo también nombres de poblaciones, pero en cualquier caso el relato es interesante para sacar conclusiones.
http://cvc.cervantes.es/actcult/corresponsales/cronicas/montanelli_traduc.htm


LOS LEGIONARIOS FOTÓGRAFOS

    Repasando libros, buscando en la web y mirando archivos digitales de distintas procedencias, encuentro que los mejores fotógrafos que reflejaron el paso del C.T.V. por España fueron tres legionarios que, a su vez, dispusieron de tres caracterísicas comunes: Los tres fueron nacidos en el norte de Italia, ejercieron como militares profesionales, aunque no de alta graduación, y combatieron en la División Littorio.

Michele Francone

     Fue un piamontés nacido en 1913 en Bosconero (Turín). En 1932 ingresó en I Regimiento del Cuerpo de Ingenieros Minadores y Cavadores. Llegó a Cádiz a finales de Septiembre de 1937. Encuadrado en la división Littorio participó en las campañas de Aragón, Levante y Cataluña. Fue el director de la banda de musica de su unidad. Siempre con la cámara a punto, realizó más de 2.500 fotografías. Su afición por la fotografía también la acreditó durante sus vacaciones en la retaguardia (Rioja y Álava), realizando interesantes fotos de la vida cívil de los españoles. Por la fecha de llegada a España éstá claro que no pasó por las Merindades, no obstante me he permitido poner alguna foto suya.



    Esta foto obtenida en Oyón (Rioja Alavesa) me impacta, desconozco si le causó la misma sensación a quien la hizo.  Un montón de mujeres vestidas de negro riguroso, posiblemente en una procesión con destino a la iglesia, y cinco italianos contemplándolas. Recordaré a los mas jóvenes que hasta hace pocos años en las procesiones primero iba el clero, después los hombres y por último las mujeres.
     Michele Francone falleció muy joven en la II Guerra Mundial. Actualmente, los propietarios de las fotos son sus hijos Giancarlo y Vittore. Hace algunos años editaron un libro con las mismas y regalaron, a cada pueblo que consta en el mismo, las fotografias correspondientes.

     [En alguna ocasión he citado los errores cometidos por periodistas y escritores en las denominaciones de lugares de nuestra geografía, el último que he encontrado es Ariza por Arija, en escrito de Lamberti Sorrentino. El más generalizado es situar las Merindades en Santander (Soncillo, Virtus, El Escudo siempre son Santander para los italianos). Supongo que personas que recorrieron tantos lugares de España en tan poco tiempo, sino lo documentaron al momento, tuvieron muchas probabilidades de confusión.
  Algo similar ocurría con algunas de las fotos de Michele Francone. Si desembarcó en Cádiz el 26/09/1937 malamente pudo hacer 64 fotos entre Soncillo y Santander en los 4 días de Septiembre que quedaban, contando que se tuvo que desplazar hasta nuestra tierra.
 Me puse en contacto por e-mail con Giancarlo Francone, quien muy amablemente me ha atendido, para intentar aclararlo. Este señor, que apenas tuvo la oportunidad de conocer a su padre por su prematura muerte, me dice que Michele, muy aficionado a la fotografía, dejó unos álbunes con las ubicaciones. Giancarlo, a la muerte de su madre, se hizo cargo de estos álbunes y realizó un cronograma en donde fue situando las 2391 fotos (8 álbunes) en el espacio y en tiempo de conformidad con las distintas  fases de la guerra en que participó.
     Está claro que prestando sus servicios en una Compañía de Ingenieros vino a las Merindades, finalizada la toma de Santander, para rehacer los puentes dinamitados por el ejército republicano en su retirada.]


Zara Bizcay ubicó una de las fotos en Santander

Guglielmo Sandri

     Nacido en 1905 como Wilhelm Schrefler, en Merano, cerca de Bolzano, cambió su nombre y apellido austriaco por estos italianos. Vino a España como teniente en la División Littorio 11 de Febrero del 1937 y permaneció hasta el final de la guerra. Puede decirse que participó en todos los frentes, en todas las grandes batallas. Fallecido en 1979. Sus 4.000 fotos acabaron en la basura de un pueblo del Tirol italiano. Alguien las encontró y puestos en contacto cons sus descendientes vendieron los negativo al Archivo Provincial de Bolzano.
     La mayoría de los meses que permaneció en España lo hizo en Aragón y Cataluña. Hace algunos años, un historiador del citado archivo junto con instituciones Aragonesas y Catalanas realizaron diversas exposiciones de los lugares por donde pasó.  Me consta que estuvo en la batalla de Santander, pero aún no he encontrado foto alguna. Hay muchas no datadas o documentadas, expondré algunas. Observen en la la primera foto como están vestidos todos "de punta en blanco", que contraste con el entorno rural.

Fotografias del Archivio Provinciale di Bolzano

     Buscando esta colección de fotos, en el Archivo de la Provincia Autónoma de Bolzano, cosa que no he conseguido, encontré la colección de 720 fotografias tomadas por:

Maurizio Lorandi

     No he encontrado nada sobre su biografía. Sólo sé que llegó en Febrero de 1937 y estuvo en "todas las campañas" en que participó el C.T.V., como oficial de la división Littorio. Partió de Cádiz, de regreso a Italia, el 31de Mayo de 1939.
     Al igual que los tres fotógrafos anteriores, hizo muchas fotos que no están documentadas. De aquellas que se disponen de datos, en algunos casos, tengo dudas razonables. A día de hoy son difíciles de ubicar en el espacio y en el tiempo.  Han cambiado mucho los paisajes. La colección dispone de unas 10 fotos ubicadas en las Merindades y algunas, sin concretar, que tambien pudieran ubicarse en este ámbito geográfico.
      El C.T.V. pasó en España 2 veranos, el de 1937 y el de 1938. En el caso concreto del autor de esta colección, estuvo un verano en las Merindades y el otro en Aragón, junto al río Jalambre. Por lógica, todas las fotos en las que se encuentran bañándose o con escasa ropa está realizadas en unos de estos dos lugares.

Trespaderne (Archivo Provincial de Bolzano)

     En la foto los generales Terruzzi, Frusci y Riscaccianti. De conformidad con los datos del Archivo de Bolzano, la foto está hecha en el més de Junio de 1937 en Trespaderne.
     [Por lo que voy viendo, en general, las tropas estuvieron asentadas, a la espera de la gran ofensiva, junto a rios o donde existiese una buen caudal de agua para cumplir sus necesidades de aseo personal, lavado de ropa,  etc.]



Cabañas de Virtus (Archivo Provincial de Bolzano)
     Esta foto la ubican en el bosque de Cabañas de Virtus en la primavera o verano de 1937. Tengo serias dudas. Cabañas no se conquistó hasta el 15 de Agosto. Después de la toma,  continuaron, sin pérdida de tiempo, hasta tomar Santander capital el 26. En agosto del 37 hizo mucho calor como para llevar el uniforme al completo. ¿Pudo ser en Septiembre? en Cabañas. En la foto se aprecian varios señores con camisa blanca como si fuesen camereros sirviendo. ¿Disponían los Altos mandos del C.T.V. de camareros?. No pudo ser una comida servida en la chopera de Medina o en el soto de Villarcayo?

      Hay tres fotos realizadas los días de la Batalla de Santander. Coinciden con la cronografía de la misma, que hemos visto, hasta el paso del puerto del Escudo.

     Maurizio estuvo en España 28 meses, período en el que realizó 720 fotos. Pongamos unas 25 fotos por mes. El reportaje en su conjunto refleja la cronografía exacta del C.T.V. Desde la toma de Málaga, derrota de Guadalajara, batalla de Santander y toma de Asturias, frente de Aragón, entrada en Barcelona y finalmente la partida del puerto de Cádiz, el mismo a donde había llegado.

    No quiero acabar este apartado sin hacer una referencia al Instituto LUCE (Libera Unione Cinematográfica Educativa). Es una institución nacida en 1924 para la propaganda cinematográfica del fascismo. Para los que tenemos cierta edad, recordando el NODO nos hacernos una idea de lo que fue y su importancia. Incluso tengo la duda, a propósito de si este último no fue una copia a imagen del italiano. Para quien esté interesado en ver algunos reportajes que los fascitas italianos realizaron sobre el C.T.V. pongo un enlace a su archivo histórico. Les recomiendo no se pierdan los cortos B1153, B1159, B1164 y B1165. En uno de ellos podrán ver a todos los generales del CTV más uno español, que me parece el general Dávila, en el Monte Maza dirigiendo la ofensiva. En cuanto al desfile de los requetes y legionarios italianos por Santander no soy capaz de identificar los edificios, pude que alguno sucumbiese en el incendio posterior a la guerra.
http://www.archivioluce.com/archivio/

   Ya que estamos con la prensa italiana, he seleccionado dos portadas del Suplemento Dominical del Corriere de la Sera, de entre las varias que dedicó a la G.C. Española. Una, a la izquierda, corresponde al domingo 29 de Agosto de 1937 y la ilustración recrea la toma de "El Escudo" por la división "Frecce Nere". La segunda, a la derecha, corresponde al siguiente domingo, 5 de Septiembre de 1937, y recrea la entrada de los legionarios italianos en Santander (según el "Corriere" ciudad basca).


















                                                  
 LA PRENSA ESPAÑOLA Y EL C.T.V.

     En general, en el bando denominado nacional se silenció la participación del C.T.V. en la G.C. No interesaba el conocimiento de los estados europeos favorables a la república de las intervenciones italianas y alemanas en la contienda; aunque sin duda siempre lo supieron. En "Unidad", Diario de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., editado en San Sebastián, los días 16, 17 y 18 de Agosto se recoge el avance del ejército sublebado al otro lado de la cordillera Cantábrica. El resultado final lo describe correctamente, fue un hecho probado la toma de Santander. La descripción del desarrollo de la batalla es vergonzoso. Por el lado oeste, Reinosa, la toma la hicieron los falangistas; por el lado este, Soncillo, la toma la hicieron los legionarios de Millán Astraín. Los bombardeos fueron realizados por la aviación del General Franco. Jamás se menciona a los requetés (vasco-navarros, castellanos, incluso gallegos), ni al C.T.V., ni a la Regia Aeronaútica Italiana. La única información veraz (la he oído a quienes lo presenciaron) es que los iconos y símbolos religiosos de las iglesias fueron quemados por los milicianos; pero en muchos casos lo habían hecho meses antes, no el día de la retirada.

     Recordaré, al respecto de estas mentiras, que San Sebastián está tiro de piedra de Francia y esta prensa podía estar leyéndose en Hendaya en cuestión de una hora. Imprescindible mentir.
     En algun periódico, mas bien de carácter local y sin ninguna proyeción internacional, se publicaron pequeñas reseñas. Así, en del Diario de Burgos, de 24 de Septiembre de 1937, encuentro "Homenaje a Italia". En Octubre de 1938 otra reseña sobre la "La despedida a los voluntarios italianos"; obviamente no fue la gran despedia de Mayo de 1939.
     Respecto al bando republicano, se denunció insistentemente la participación de ejércitos extranjeros en la G.C., pero no sirvió de mucho. El interés acreditado por los estados democráticos, o no democráticos, fue principalmente para vender armamento a la República y dejar España arruinada. En esta batalla de Santander la única participación de militares profesionales aliados de la República sólo consta fue de aviadores rusos. En lo referente al material bélico y de transporte incautado, citan expresamente elementos franceses y rusos.

     Y Pucci el hidraulico, ¿donde a quedado?. No lo sé. Para hablar, de primera mano, sobre la presencia de los italianos en las Merindades hay que tener más de 85 años y no he conseguido contactar con nadie. En Septiembre hablé con Panchi, la viuda de Gerardo de Diego. Recordaba que el maestro de su difunto marido fue un tal Puchi, italiano como yo había oído. También me dijo que estaba casado con una alemana que tocaba el piano. Desconocía cual fue el motivo que le llevo a Medina. Charo de Diego opina que Puchi fue una apodo genérico con el que los medineses denominaron a los italianos del C.T.V. Vitorina Zorrilla, actualmente nonagenaria, cuenta que marchó a Santander hacia el 10 de Julio de 1936. Allí estuvo más de un año hasta que regreso a Medina, para entonces no había italianos en las Merindades. Dice haber oído que los alemanes desfilaron por La Ronda. ¿No serían italianos?. Recuerda a "Pucci el hidraúlico" como un italiano muy guapo y poco amigo del trabajo. [Recordaré a los lectores que la zona de Bolzano fue austriaca hasta finalizar la I Guerra mundial, entonces todos las allí nacidos tenían como lengua materna el alemán].

 [Anexo al Capítulo V]
 Febrero de 2013


     [Gabriel Fernández es memoria viva y gráfica de Medina de Pomar. Octogenario que guarda en su retina y sus clichés con perfección todas las imágenes de su infancia. Además es un buen conversador que va desgranando sus recuerdos:
     - Los italianos estuvieron acampados en la chopera, junto a la Virgen, y en otra chopera hoy desaparecida en la salida de Bilbao a mano derecha, en la que fue finca de los Angulo. También tuvieron una oficina en la casa de los Angulo frente a las Torres, en el piso propiedad actual de los Oleaga. Venían a la ferretería de "Evelio", mi padre, y pagaban con papel moneda. En el caso de que entre los cambios les entregásemos algún duro de plata, siempre lo guardaban.
     -  En la cumbre de la Revilla tuvieron un nido de ametralladoras.
     - ¿No serían baterías antiaéreas?
     - No te puedo decir con precisión.
     - Los niños nos acercábamos a los soldados para pedirles balas. Cuando conseguíamos alguna la desmontábamos sacando la pólvora y fabricando nuestro explosivo particular. Una vez en la calle Rocamayor nos explotó una y a Salazar el de San Lázaro le impactó en la cara.
     - También recuerdo, pues me llamó sobremanera la atención, que instalaron dos teléfonos para comunicarse con Burgos.
     - Igual que en Poza de la Sal. Su ingeniería militar era superior a la española de aquel tiempo.
     - ¿Recuerdas algo de sus comidas?
     - Las chocolatinas eran muy buenas. 


POR FIN ENCONTRÉ A PUCHI


    -  Puchi apareció por Medina después de la guerra. Ya no era joven, desconozco si había participado en la misma. En realidad se llamaba Amilcar Batini. Habitó de alquiler en la casa que los Ruiz de Salazar tenían en la calle Antonia Torres. En la planta baja disponía Amilcare del taller de fontanería; incluso tuvo una letrero que así lo acreditaba. Su mujer era alemana e impartía clases de piano y alemán. Los niños de Medina decíamos que era una espía.
     - ¿Pero qué podía espiar una alemana en la Medina de postguerra?, ¿la receta de las morcillas?.
     - Sin duda no tenía fundamento, cosas de niños. 
     - El italiano tenía fama de vago y bebedor, también de que "no daba buena vida a su mujer". El caso fue que un día, sin previo aviso, ésta desapareció. 
     - Claro, si era una espía..., los espías siempre salen huyendo sin dejar rastro. 
  
     Estimado lector, doy aquí por concluido el paso del C.T.V. por las Merindades. He intentado ser riguroso, aunque es difícil. Todo lo relacionado con la G.C. sigue siendo tema tabú, por doloroso, para muchas personas. Soy consciente de que me dejo muchas cosas en el tintero, pero no añadiré más capítulos. Corregiré posibles errores, que sin duda alguna he cometido, e iré añadiendo documentos, fotos  o texto a lo escrito. Quien desee aportar algo puede enviarlos a mi correo electrónico.
    * El año 2012 es el 75 aniversario de la estancia del C.T.V. en las Merindades. Sería muy interesante organizar una exposición fotográfica y documental sobre este hecho.

Si al lector le ha interesado esta información, puede encontrarla ampliada, sistematizada y ordenada en el libro "La participación italiana en el Frente Norte (La Batalla de Santander)". Los pedidos se pueden hacer a:
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[1] En general es riguroso, pero tiene algún detalle que no me parece bien. En algunos momento dice: el General Franco pensaba…, el Duce Mussolini pensaba…Lo que pensaban esas personas lo sabían ellos. Así no se debe escribir Historia.
[2] Con la caída de Mussolini en 1945 se acaba el fascismo, y ,en general, la exaltación del C.T.V. No obstante, Franco estuvo pagando la deuda, por la participación en la G.C., a la nueva República Italiana hasta 1950. He buscado en la prensa española (Diario Vasco, Unidad y LaVoz de España de San Sebastian) algo sobre el C.T.V. y apenas los mientan. Todo lo ganan los requetes y  "su aviación". En 1937 los rebeldes tienen miedo a la internacionalización del conflicto (al respecto escribieron mucho) y silencian la participación alemana e italiana.
[3] La mayoría dejaron de ser fascistas cuando les invadieron los alemanes. El resto en 1945, cuando colgaron, por los pies, en la plaza de Milán, los cadaveres de el duce Mussolini, su señora y algunos más.
Prensa italiana consultada: L'Assalto, de Perugia; La Provincia di Bolzano, de Bolzano; Sentinella d'Italia, de Cuneo; Corriere di Saluzzo. Las mejores cronicas, sin duda alguna, están en la La Stampa, de Turin. En el Journal des Nations, de Ginebra, y otros varios de Paris, se limitan a los comunicados del alto mando y es frecuente que confundan los nombres de lugares. Asi se he encontrado: Lescudo, Villa Arcaio, Cabanas, etc.
[4] Derribado en 1974. Estaba en la primera línea de la playa de La Concha, junto la Hotel Londres. Un veraneo de lujo en 1937.
[5] Italia entonces era una monarquía. Por cada vez que aparece en la prensa el rey Víctor Manuel, aparece Mussolini cien veces. El Duce era omnipresente, en el ejército, en el deporte, en las fábricas. Viajaba constantemente de un extremo de Italia a otro, entre baños de multitudes.
[6] El profesor Alberto B. Mariantoni, recogiendo argumentos de otros, incide en esta justificación de defensa del catolicismo. Para más inri a partir de 1937 pasó a llamarse “cruzada”.
[7] Los requetés, en un porcentaje muy alto, eran vasco-navarros. Leiza, Hernani, Urnieta, Usurbil, ¿Les suenan de algo esos lugares?.
[8] Curzio Malaparte fue un destacado miembro del Partido Nacional Fascista, de donde fue expulsado. A partir de entonces se dedicó a combatirlo con denuedo. Por ello en más de una ocasión fue represaliado. Periodista, editor de prensa, escritor de novelas de gran de éxito y cineasta, acabó siendo maoísta. Si, como lo leen, seguidor de Mao Tse Tung. Murió en el seno de la Iglesia y del Partido Comunista Italiano en 1956. Irrenunciable amigo de Lamberti. 
Conde Ciano en San Sebastián
[9] Se conocieron en la Argentina. Ciano, miembro del partido fascista, se encontraba allí en misión diplomática. Posteriormente al casarse con la hija de Musolini llegó a ser Ministro de Prensa y Propaganda, pasando posteriormente a Ministro de Asuntos Exteriores. Fue ostentando este cargo cuando realizó varios viajes a España, alguno a Burgos y San Sebastián. En el balneario de Corconte aún conservan los testimonios gráficos de su estancia, cuando vino a inaugurar el monumento a los caídos de la C.T.V. en el Frente Norte. Como se puede ve en la oja de La Vanguardía, después de estar en Corconte, se dirigió al monumento que el coronel Sagaría mandó levantar en Cilleruelo de Brizia.
[10] Ufficio Stampa, fue la oficina de propaganda del estado fascista italiano en España. Tuvo varios nombres y ubicaciones, pero respondía al mismo concepto. Llegó a editar un periódico para el C.T.V. denominado “Il Legionario”.
[11] Le sustituyó en la dirección Stanis Ruinas, periodista fascista, que finalizada la II G.M. se hizo comunista, al igual que Curzio Malaparte.

3 comentarios:

  1. http://guadalajaraenguerra.blogspot.com.es/2014/01/tras-las-pistas-de-la-batalla-1-sulle.html

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  2. gran trabajo. muchas gracias!!!

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  3. Bueno, majo, nada de "cherris" (tomates) sini "chirris".

    ¡A noi¡

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