El paso del C.T.V. por las Merindades (III): La Batalla de Santander

     En el territorio de las Merindades de Castilla consta que se han desarrollado muchas batallas a lo largo de los siglos. No porque sus moradores fuesen especialmente belicosos, sino, en la mayoría de las ocasiones, porque se encontraron inmersos en guerras de ámbito mucho más grande. De entre todas ellas destaco dos, por el número de tropas contendientes y por sus efectos más inmediatos: número de muertos, heridos y prisioneros. Siguiendo un orden cronológico son:
     La batalla de Espinosa de los Monteros, que se desarrolló entre los días 10 y 11 de Noviembre de 1808; corresponde por tanto a la Guerra de la Independencia. El general Joaquín Blake, que venía de retirada desde Valmaseda, con unos 20.000 hombres, cansados y mal equipados, plantó su ejército en el lado este del pueblo, próximo a Quintana los Prados, para hacer frente las huestes de Napoleón, mandadas por el mariscal Víctor, con más de 25.000 soldados profesionales[1]. El primer día dieron la cara y aguantaron el tipo, el segundo casi se la rompen. Consta como una de las más funestas de esta guerra, ya que el ejército español quedó diezmado y el pueblo de Espinosa de los Monteros saqueado[2].

     La segunda, es la que dentro de la terminología de la G.C. denominaron Batalla de Santander. El objetivo militar fue conquistar esta provincia, para lo que eligieron romper el frente situado en el lado sureste de la Cordillera Cantábrica, en el que ambos bandos concentraron el mayor número de tropas. La victoria por el ejército sublevado en las tres jornadas iniciales, permitió la conquista, en diez días, de todo el territorio que hoy día denominamos Cantabria. En la práctica la estrategia planteada supone dos batallas, coordinadas pero con dos frentes distantes que permitiesen embolsar gran parte del ejército enemigo. Uno en Palencia-Cantabria con el objetivo de hacer retroceder al ejército republicano más al norte de Reinosa. El otro en las Merindades de Castilla, cuyo objetivo era tomar los altos del cantábrico por la zona de la Magdalena y el Escudo cerrando al ejercito republicano en la linea de Corconte-La Población-Orzales-Reinosa. Para llevar adelante este segundo objetivo era preciso sacar al ejército republicano de las trincheras, existentes en el Valle de Valdebezana y el Alfoz de Bricia, que he citado en otro capítulo, desplazándoles bien hacia el norte o hacía el valle de río Virga[3].
   En la Historia General de la Guerra de España, de los hermanos Ramón y Jesús Mª Salas Larrazabal, dicen que esta es la primera batalla en la G.C. que no se planteó con la estrategia de desplazar al enemigo y conquistar un territorio. La estrategia que se presentó en esta batalla estuvo enfocada a acabar con el ejercito enemigo, es decir causar el mayor número de bajas, prisioneros, toma de material bélico, etc; aniquilar al contrario.

[Dicen algunos historiadores, con prestigio reconocido, que, en el estudio de los hechos militares acontecidos durante la Edad Media en la Península Ibérica, en cuanto a batallas entre moros y cristianos se refiere, por cada línea que escribieron los cronistas cristianos, los árabes escribieron las mismas multiplicadas por un número entre dos y diez. Los reporteros italianos que vinieron a la G.C. escribieron igual, utilizando un tono épico y ampuloso. Los mismos historiadores también mantienen en el contexto anterior, que las cifras de tropas contendientes, enemigos, muertos, etc, presentadas por los cronistas árabes, corresponsales de guerra hoy en día, es preciso dividirlas por un número entre dos y diez para que tengan visos de realidad. En este sentido deseo advertir al lector que ocurre lo mismo en relación con las cifras que ambos bandos, participantes en la batalla de Santander, proporcionaron].

     Las cifras de contendientes de infantería, caballería (carros de combate) y artillería que facilitan para la defensa de Santander, por parte del ejército republicano, o asalto, por parte del ejército sublevado, en esta batalla son disparatadas. Ambos bandos contendientes afirman que las tropas enemigas eran el doble. Así Dolores Ibarruri dice que hubo 150.000 italianos en la G.C. Sabemos que casi la totalidad del C.T.V. participó en esta batalla y según sus cronistas no llegaron a 30.000. Los corresponsales de guerra italianos contaron que sólo el ejército de Euzkadi disponía de 155 batallones, un cuerpo de ejército, lo cual suponía no menos de 100.000 gudaris vascos. A estos habría que sumar el ejército de Cantabria y el de Asturias. Imposible saber la verdad a propósito del número de tropas contendientes. Después de leer mucho, me atrevo a dar como cifras aproximadas, 100.000 para el ejército sublevado y puede que algo más para el ejército republicano[4].

     La superioridad aérea del ejército sublevado fue evidente. Grosso modo, la Legión Condor (alemanes) disponía de 70 aviones, la Aviación Legionaria (italianos) otros 70 e idéntica cifra ejército español sublevado[5]. En total más de 200 aviones. El historiador italiano, especialista en aviación, Ferdinando Piedrali ofrece como cifra exacta 243. El ejercito republicano disponía en el Frente Norte de 33 cazas y bombarderos, mas 11 aviones de reconocimiento. Cifras aparte, los resultados acreditaron la superioridad en medios aéreos por el ejército sublevado y sus aliados.

Pietro Calístri
     No puedo pasar por alto el Aeródromo de Villarcayo, que conozco desde que era un chaval, como “el campo de aviación”. Tras muchas horas buscando información llego a la conclusión clara de que se desplazaron dos escuadrillas de Soria, la 31 y 32, los primeros días de Julio y permanecieron hasta el 28 de Agosto del 37 [6]. Encontré una foto hecha en Villarcayo con ocho hombres en el plano principal y dos en un segundo, éstos últimos prácticamente inidentificables. Siguiendo el rastro del capitán de la 32, Ernesto Botto, encuentro que en su cuadrilla se integraban el Teniente Edoardo Molinari, el Subteniente Valerio de Campo, el Sargento Mayor Ugo Corsi, Gaetano Bortolini y Pietro Calistri (fusilado en Dongo, por error, junto al Duce Mussolini el 28 de Abril de 1945). El capitán de la 31 fue Luigi Borgogno, en la misma se integró el teniente Alessio Neri y Paolo Arcangeletti. En una de las dos voló Giuseppe Rigolli muerto poco después.
     Ferdinando Piedrali afirma estuvo el VI Gruppo de Caccia, integrado por 38 aviones. 14 CR 32,  las escuadrillas citadas 31 y 32, 12 Ro 37 y otros 12 cazas.
32ª Esquadrigla, VI Gruppo de Cacia, en Villarcayo

Lastras de la Torre (Primavera 1937)
     En la foto (empezando por la izquierda) 1º Valerio de Campo, 2º Desconocido, 3º Ernesto Botto[7], 4º Gianlino Baschirotto (con el perro, mascota del grupo), los otros tres a su derecha y el de abajo no los identifico.
     En la cronica que publicó "The Times" el 26 de Agosto, una vez alcanzada Santander capital, Harold Philby  afirma para este frente disponían de dos pistas de aterrizaje próximas al frente. Una en Aguilar de Campoo con monoplanos alemanes Heinkel en un número no determinado y otro en Villarcayo con cazas Fiat CR32 en número de 30. Tambien dice que los bombarderos acudieron de Burgos y Logroño y fueron principalmente alemanes. Exactamente en Aguilar no estuvo el aeródromo sino en el pueblo vecino Alar del Rey, al igual que ocurre con Burgos, los aeródromos estuvieron en Gamonal y Villafría.

    He dicho anteriormente que durante la primavera de 1937 fueron acudiendo las tropas del C.T.V. a las Merindades, pero ¿por dónde se desplegaron?, ¿dónde se ubicaron?. Prácticamente por todas la comarca y principalmente por los municipios que constituían el frente, pues las posiciones, al menos hasta finalizar la toma de Vizcaya en Junio, era débiles y precisaron su refuerzo. Sostienen algunos historiadores que el general Ettore Bastico, jefe máximo del CTV aquellos meses quiso adelantar la toma Bilbao penetrando desde el Nervio, pero Mola no lo acepto. No dispongo de un mapa, pero me consta que hubo italianos en el Valle de Tobalina, Merindad de Cuesta Urria, Trespaderne, Valle de Losa, Merindad de Sotoscueva, Espinosa de los Monteros y Merindad de Valdeporres. Por último, el Alto Mando y parte de servicios residió en Medina y Villarcayo. Asimismo, por la tradición oral, puedo contar que los oficiales italianos se alojaban en las casas particulares, a poder ser las mejores y más confortables de cada pueblo[8]. La discriminación entre le personal que componía este ejército era muy grande. Por una lado estaba una élite integrada por oficiales de ejército de tierra y la regia aeronaútica y por otro la tropa. A estos últimos les ponían trabas para tratar con la población civil.
     Ernesto Majan Latorre, a propósito de la historia de la plaza de toros de Medina, dice: 1936-1939 - Durante  la contienda cívil sirvió durante muchos tiempo de residencia a las columnas italianas. Tras su marcha dejaron casi destrozada la estructura de madera, que le sirvió de combustible y la maroma para remolcar camiones.
      En mi opinión, estuvieron toda la primavera del 37 y parte del verano. Antes de finalizar el otoño se retiraron hacia Miranda de Ebro y Logroño. Algunos historiadores dicen que por entonces Franco mantenía la idea de volver a tomar a Madrid, como prioridad. La caída de Teruel en manos del ejército republicano hizo que partieran al frente de Aragón. Por toda España, no solo en las Merindades, el trato con la población fue correcto, no cometieron actos de delincuencia. Incluso me atrevo a decir que, en una guerra dominada por la barbarie en ambos bandos, fueron mejores que cualquiera de las dos partes contendientes. En muchos pueblos les fueron poniendo apodos como "macarronis", etc.


[Anexo al capítulo III]
Poza de la Sal: Queso gigante y chocolate

[ La elección de Poza de la Sal como centro logístico para los diversos aprovisionamientos de víveres, municiones o armamento que precisó el CTV en el Frente Norte tuvo una lógica aplastante. Un pueblo equidistante entre Vitoria y Burgos, con una estación de ferrocarril a sus pies y diversas carreteras alternativas para acceder al frente y a las citadas ciudades, debieron ser argumentos suficientes para que los mandos CTV, o tal vez los de Burgos, eligiesen la villa salinera como centro de referencia para la distribución. En realidad el grueso de la tropa de Intendencia, por utilizar el lenguaje militar, no estuvo en Poza, sino en el pinar existente entre Poza y Cornudilla, más próximo a la estación del tren, junto a un arroyo para aprovisionamiento de agua y camuflado ante el reconocimiento de aviones. Creo conveniente recordar, por si estas líneas las lee algún joven, que Poza de la Sal actualmente dispone de 1/6 de población en relación con 1937, entonces tenía más de 1.500 habitantes.
     No dispongo de documentación escrita o gráfica al respecto, pero si del testimonio personal de D. Jesús Cerezo, pozano, octogenario con una memoria privilegiada. En 1937 era un niño con 10 años que guardó buenos recuerdo de la presencia de los italianos en la primavera y verano de dicho año. Al igual que otros de su edad, dice que lo peor vino después cuando acabó la G.C.
S. Orazio de Fiamme Nere en Briviesca
     Cuenta que los italianos tomaron posesión de las Escuelas y del Santuario de la Virgen de Pedrajas. Incluso le consta que en este último lugar de culto guardaron armas y municiones. El mando superior fue un Teniente-Coronel, lo que, tanto a D. Jesús como a mí, nos indica la importancia de este destacamento militar (¿mínimo un batallón?). Describe a los italianos como personas muy amables e incluso queridas por varias razones. Todos los días, a la hora de comer, compartían su rancho con los vecinos. Hacían dos colas una para los soldados del CTV y otra para las gentes del pueblo. Malos tiempos para los estómagos, sobre todo los de los españoles. Siguiendo con las comidas cuenta que a los italianos no les gustaba el pan que se hacía en la zona y todos los días les traían el pan de Burgos. Aparte de la pasta italiana, recurso base en sus comidas, lo que a aquel niño le llamó la atención fue aquellos quesos enormes y el chocolate negro. Todos los niños de Poza andábamos detrás de los soldados italianos, dispuestos a hacerles recados o lo que precisasen, con el pensamiento en los trozos de chocolate negro que ellos amablemente nos largaban. Pero no sólo los niños estuvieron contentos con ellos: También algunas mujeres viudas o solas, por la marcha de sus maridos al frente, agradecieron los dineros que les dieron por encargos de limpieza de ropas, cosidos, etc.
     Un centro de logística militar es imprescindible disponga de unas comunicaciones adecuadas con los aprovisionadores y los que precisan sus servicios. En casa de Urcelay estaba el TELEFONO, pieza clave en la comunicación civil y militar de Poza y del CTV (Desconozco si esta conocida familia pozana, con posibilidades económicas, ya disponía del teléfono antes de la G.C. o lo instalaron los ingenieros italianos). Recuerda que la casa estuvo habitada por suboficiales del CTV, creo que no disponían de mucha graduación, que estaban pendientes del teléfono todo el día. Si en alguna ocasión lo abandonaron un rato quedábamos algún niño para avisarles en caso de llamada. Todos deseábamos este encargo por la recompensa del chocolate.

     D. Javier Urcelay, nieto del propietario de la casa en 1937, cuenta que su abuelo fue médico militar y en aquellas fechas se encontraba en el frente. Recuerda que cuando era niño, en la casa de Poza de la Sal sobre una pared blanca estaban las marcas de una radio para uso militar que tuvo instalada el ingenio del CTV.  También, como en el desván quedo alguna caja con cosas que abandonaron los italianos.
     En un aspecto lúdico los italianos tenían fama de simpáticos, amables, dicharacheros y traían de cabeza a las mujeres solteras. Durante los meses que estuvieron participaron en bailes y fiestas populares. Un teniente del CTV, llamado Primavera, se echó una novia en el pueblo, de la familia de los Revuelta, y al finalizar la guerra se casó con la muchacha, marchándose a vivir a Italia. Cree nuestro informante que este militar posteriormente fue diplomático.

Cornejo: Vino y plátanos

    Viendo una película del Instituto Luce referente a la toma de Santander (B1159 del 01/09/1937), se observan unos soldados italianos desfilando delante de la fuente de un pueblo. En otra toma de la misma, los soldados limpian en la misma fuente sus utensilios de comer.

Fuente de Cornejo 1937
     La fuente es inconfundible. En el centro dispone de un monolito rematado en su parte superior por un tímpano, en ambos lados del mismo dispone de pilones para abrevar el ganado. A la derecha de la fuente hay un cartel sobre un poste, posiblemente anunciador de una dirección. Me puse a buscarla por donde consideré era más probable que estuviese. Inicialmente lo hice por los pueblos del Valle de Valdebezana. No la encontré. Los pueblos han cambiado mucho en 75 años, pero una fuente hecha en piedra de sillería con esas características es difícil que la destruyan.

Fuente de Cornejo 2012
      El 18 de Julio de 2012 pasando una vez más por Cornejo me dí cuenta que era esa fuente que llevaba medio año buscando. El cartel de la derecha lo han girado y ahora no indicaba a Villamartín. En el monolito central han añadido un cartel de 1950 en agradecimiento al entonces Gobernador Civil de Burgos, Alejandro Rodríguez de Valcárcel.  Paré el coche, la observe un rato y me dispuse a realizar unas fotos. 
     5 PM, el señor que denominaré X-1925 (año de su nacimiento) está sentado junto a la fuente. La pregunta es obligada:
¿Usted recuerda si estuvieron aquí los italianos en la guerra?
- Como si fuese hoy.  
  La percepción que tiene un niño de ciertos hechos no tiene nada que ver con la que tiene un mayor. No sabe si estuvo una compañia o un batallón, si tenían piezas de artilleria, etc. Recuerda muy bién que todas las tardes cuando los italianos acababan de comer él se dirigía al rio para ofrecer sus servicios de limpieza de los utensilios de la comida. No hace falta perguntarle ¿por qué?. Los soldados italianos estuvieron muy bien pagados y en general tengo la sensación de que eran generosos, más aún con aquellos niños con cara de hambre.
 - Recuerdo que tenían vino y plátanos. 
  Al rato aparce el señor que denominaré Y-1924. La charla se complica, somos 3 españoles y hay 3 conversaciones. Yo pregunto por los italianos, uno me habla de los moros que estuvieron a lado de Espinosa y el otro de Bilbao, ¡como el pueblo no hay nada afirma con convicción!. 
- Tú no tienes ni idea, ¿de que te acuerdas tú?
Y-1924 recuerda el día que un soldado italiano estaba borracho lo llevaron a la era de Daniel y lo ataron a un roble con unas correas de subyugar los bueyes.
- ¿Es usted de Medina?. El día que estalló la guerra estaba yo en Medina.
Apararece un tercer interlocutor en liza. 
  - A estos no les haga ni caso.
   Orden, que me van a volver loco. Dicen que el bar se abre de 8 a 10 de la noche. Volveré otro día con la foto de la fuente y me quedaré con los nombres.
   Ya en el coche recuerdo que el 18 de Julio es Santa Marina, día de feria en Medina. Seguro que Y-1924 fue acompañando el ganado, con algún familiar, a la feria.
    Por el número de soldados que desfilan en la película, cálculo que pudieron estar acampados en Cornejo, junto al río Trema, un batallón de infantería de Fiamme Nere.]
Pongo dos enlaces a la fotos en 360º realizadas por zarabizcay de San Bernabe y Cornejo
http://www.360cities.net/image/burgos-cuevas-ojo-guarea-spanish-civil-war-001#5.30,-12.20,73.9
http://www.360cities.net/image/burgos-cornejo-spanish-civil-war-001#33.80,2.21,65.7

     Grosso modo conocemos la posición de cada ejército sobre el terreno, sus trincheras, el número de efectivos y otros recursos. Sólo falta saber el día y la hora en que lancen la gran ofensiva.
     Sin detalle, con trazos rectos muy imperfectos, ofrezco la situación del frente en Las Merindades a primeros de Agosto de 1937:



Las líneas azules representan las trincheras y posiciones del ejército republicano. [El lector no introducido en el tema podría pensar que inmediatamente al lado está el enemigo. Esto no es la linde de una finca o entre pueblos. Cuando no hay un accidente geográfico muy acusado, que separe la posibilidad de agresión entre enemigos, hay al menos un kilómetro de tierra de nadie].

     En los planes del Ejército Sublevado esta batalla debió de continuar a la toma de Bilbao. Perfectamente pudo haber tenido lugar a primeros de Julio, pero entonces el Ejército Republicano, en una estrategia para quitar tanta presión en el frente norte, planteó una batalla en el frente del centro, conocida como de Brunete. En efecto, durante el mes de Julio, la batalla de Brunete supuso la distracción de numerosos efectivos del Ejército Sublevado, especialmente recursos aéreos, que impidió su dedicación, indispensable como veremos, para una batalla en el frente norte.

     El corresponsal de guerra Lamberti Sorrentino, finalizada la misma, escribió un apartado en un número de la revista monográfica Prospective titulado Santander[9].
[Pido la comprensión del lector, pues al igual que otros textos, el presente está escrito en italiano y yo no se italiano, ni soy traductor].

12 de Agosto de 1937
SANTANDER
La toma de Santander fue el resultado de la aplicación metódica, por parte de varios Comandos, del plan de operaciones preparado por el Estado Mayor Legionario. Quiero decir que todo lo que las tres columnas legionarias y una española tomaron en catorce jornadas de acción, del macizo de Maza a Santander, con un avance de cincuenta kilómetros, estaba todo previsto y ya calculado en el plan de operaciones. El Estado Mayor Legionario tenía ocasión afortunada de aplicar el arte de la guerra en el terreno, en el cuerpo vivo del adversario, con una correspondencia entre la teoría y la práctica, entre el proyecto y la ejecución, que no tiene precedente en la historia militar. La Oficina de Operaciones, autora del plan, residió, con el Comando Legionario, en Vitoria, desde fin de Abril.
En una rueda de prensa que el general Basili dio a los enviados especiales, en Salamanca, se pregunto si aquella sede, sería definitiva. La respuesta fue clara: El Mando se mantendrá en estrecha proximidad con el frente. Considero que el Mando debe de mantener una cierta distancia de los puestos avanzados, pero no tanto que el jefe no los alcance rápidamente.
Desde Vitoria las tropas legionarias avanzaron, por una vasta cuenca, para hacer frente a las posiciones de los batallones de Santander. Parte de las fuerzas nacionales fueron sustituidas, en línea, por las tropas legionarias. La acción parecía próxima. Tan cercana que pregunté al subjefe de del Estado Mayor de la División Frusci: “¿Cuánto quedará aún?”. “Una quincena”, me respondió.
Estábamos a primeros de Mayo. La acción ofensiva sobre Santander comenzó el 12 de Agosto. Cuatro meses en lugar de quince días. Esta larga pausa debida a un conjunto de motivos independientes de la voluntad del Comando Legionario, explica algunos aspectos de la conquista de Santander, explica la seguridad y el estilo desenfadado.
Mientras el corresponsal de guerra fue veinte veces a Vitoria para asistir al inicio de la operación, siempre pospuesta. A finales del mes de Julio emigraron en masa, con armas y bagajes, pero después de unos días volvieron todos a San Sebastián, en donde el Hotel Continental tiene una parte notable en la historia de la retaguardia de esta guerra. Durante un mes vivimos al día. La duda de que la acción comenzase de improviso era insoportable. Todos los días algún grupo de corresponsales se escapaba a escondidas, en el coche, hacia Medina de Pomar, donde, por segunda vez se había transferido el Comando de C.T.V., estábamos a trescientos kilómetros por carreteras secundarías y con notables desniveles. Finalmente una noche una noche llegó la llamada esperada: saltamos de la cama. La ofensiva comenzaba a las 6 de la mañana. Fui a las 10 a Medina de Pomar: ignoraba la posición y la carretera. Las oficinas militares estaban vacías, se habían llevado todo al frente. Mientras dudaba perplejo: “Ven conmigo”, me gritó Sandro Sandri, y marchamos por una carretera llena de curvas que atravesaba pueblos y más pueblos. El orden en la zona pareció perfecto. La señalización de la carretera estaba en italiano. Nuestra policía de carreteras había previsto casi todo….

Teruzzi y Frusci saludan en modo fascista, Ettore saludo militar
     Así empieza la crónica de Lamberti Sorrentino sobre la batalla de Santander. Como propaganda de la C.T.V. está bien, como corresponsal de guerra muy mal. La derrota de Guadalajara sirvió de lección a los generales italianos y a otros del ejército sublevado. Entendieron que esto era una guerra cruel, difícil, exigente en medios, exigente en estrategia y desarrollo táctico. No se decidieron a lanzar el ataque hasta que tuvieron todos los cabos bien atados.
- Buscaron un puesto de mando idóneo. El Cerro de la Maza, 1160 metros de altitud. Desde allí se controla desde el Castro Valnera, siguiendo por el Otero Mayor, La Magdalena y El Escudo, hasta Reinosa. A sus pies todos los pueblos del frente: Ahedo de las Pueblas, Robredo, Cabañas, Quientanentello, Virtus, Soncillo, Bezana, Herbosa, Arija, etc.
- El 17 de Mayo había llegado a España una Sección Topográfica desde Italia, que a finales del mismo mes se instaló en Vitoria. Sin descanso elaboraron los mapas topográficos de la zona. Era preciso definir con exactitud las posiciones enemigas. Elaborar un mapa de bombardeos aéreos y de artillería. Fijar el plan de avance para los carros e infantería. Meter los carros y la infantería entre aquellos montes, sin unos mapas que marquen curvas de nivel por cada 10 o 20 metros hubiese sido un suicidio.
- Era preciso disponer de un pronóstico meteorológico claro para elegir el día de inicio del combate. Contar con la actuación de la aviación era parte fundamental del plan. La zona en Agosto es propensa a las nieblas.
- Se trazó plan estratégico de ataque combinado, por el frente oeste y por el frente este.
     Sin duda todo esto era imprescindible, pero no garantizaba el éxito. Tenían enfrente unos hombres valientes que sabían se la estaban jugando. La derrota sería un desastre para el ejército republicano.

12 de Agosto de 2011

Han pasado 74 años desde el día que se movilizó el C.T.V. desde Medina de Pomar al Monte Maza. Como lo hicieron, en su día, los reporteros de guerra, he partido al observatorio del Alto Mando. Tal como describe Lamberti, he pasado por muchos pueblos: Villarcayo, Cigüenza, Tubilla, Escaño, Escandiuso, Brizuela, Puentedey, Quintanabaldo, Santelices y San Martín de las Ollas. Desde este último la ascensión tiene dos tramos diferentes. El primero de un kilómetro aproximadamente tiene bastante pendiente, el segundo, de parecida longitud, es muy tendido. Llegado al punto más alto he observado en distintos lugares cortes en la roca. En algún caso como cuevas, sin duda refugios antiaéreos. Algunas construcciones en piedra, hoy derruidas e incluso trincheras.[10] El día es despejado como lo fue entonces. Voy girando 360º. Por el Sur, por donde he llegado, se divisa gran parte de Valdeporres. Por el Este el los montes del Cantábrico, a sus pies quedan Ahedo y Robredo. Al Norte el Escudo, todos los pueblos del Ayuntamiento de Campoo de Yuso hasta, ya mas difuminada, Reinosa. Al Oeste, a sus pies quedan Riaño, Castrillo, Quintanaentello, Soncillo, y más lejanos Cabañas, Montoto, Bezana, hasta Carrales.

video
Video de la División Fiamme Nere en Las Merindades   

     Vuelvo a la crónica de Lamberti. El día 12 de Agosto el ejército sublevado movilizó todos sus efectivos por el lado este, pero no entraron en combate inmediatamente. Presumo que durante el día 13 de agosto fueron aproximando piezas de artillería y creando la infraestructura precisa para la batalla.


     La primera intervención fue por el lado oeste, la noche del 13 al 14, los requetés navarros tomaron las cotas más altas, el pico Valdecebollas de 2143 metros y el Cueto de 2085. Con esta acción su posición era ostensiblemente mejor cara a la toma de Reinosa.


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[1] Conforme Napoleón fue invadiendo países, incorporó a su ejército tropas de originales del país vencido, formando un ejército apátrida de mercenarios a su servicio. Soldados mal pagados retribuidos con los saqueos.
[2] Algún historiador asegura que algunos soldados españoles iban descalzos. También dicen, que escasas fechas antes de la batalla, el general Blake andaba por las Merindades reclutando tropa obligatoria. Escasa preparación podían tener. Si pasan por el arco del triunfo en Paris, podrán leer Espinosa de los Monteros grabado en la piedra.
[3] El espacio ocupado, a día de hoy, por el pantano del Ebro fue un valle denominado la Virga, o la Vilga por otros. El nombre provine del río Virga que pasaba por el centro en sentido este oeste.
[4] Cuerpos de Ejército: XIV (Euskadi), XV Cantabros, XVI y XVII Asturianos.
[5] El ejército sublevado disponía como aeropuertos más próximos Vitoria, Logroño y Soria. En Julio había finalizado la ofensiva republicana de Brunete y todos los recursos aéreos de ejército del centro estaban disponibles para acudir al norte. De Soria desplazaron una escuadra de cazas al aeródromo de Villarcayo. A la mayoría cuantitativa hay que sumar la cuantitativa. Los cazas CR 32 tenían ligereza y maniobrabilidad superior al resto. Para la II Guerra Mundial quedaron obsoletos.
[6] Cuando Botto llega a la G.C. de España es capitán, manda una escuadrilla. Stefano Mercatali en "Fiat CR-32 "Chirri" nella Guerra Civile Spagnola" dice que cada escuadrilla teniá 12 aviones.
Capitan Botto "Gamba di Fierro. 
En la "Historia General de la Guerra De España"  pag. 256, de los hermanos Salas Larrazabal, consta que estuvieron las escuadrillas 31 y 32. En el libro citado dice que en la batalla de Santander participo el VI gruppo Caccia, formato el 3 de Mayo de 1937 y  mandado por el maggiore Eugenio Leotta. Su distintivo era un "Diavoli Neri". . En la biografía de Botto dicen que el 28 de Agosto salió de Villarcayo para Alfamén el VI Gruppo de cazas, integrado por las escuadrillas 31 y 32. Luego estuvieron en Villarcayo 24 cazas "cherri".

Información, y foto de grupo, obtenida del libro: Fiat CR.32 Aces of the Spanish Civil War de Alfredo Logoluso.
Como si se tratase de un juego estos pilotos reclamaban los aviones enemigos derrotados. Victorias en este frente:
Paolo Arcangeletti reclamó el derribó 1 Curtiss I15 en Selaya, el 20/08
Gianlino Baschiroto derribó 2 Polikarpov
Ernesto Botto reclamó el derribó de 1 Curtiss I16 el 16/07 en colectividad, 2 I16 el 6/08 en Selaya, 6 I16 y 1 I15 compartidos el 21/08 en Ontaneda, 2 Chatos el 22 /08 en Ontaneda, 3 I15 compartidos el 23/08.

[7] Después de Villarcayo Ernesto Botto marchó al frente de Aragón. Herido por una bala explosiva el 12-10-37, perdió una pierna. En el hospital de Zaragoza le pusieron una ortopédica, por lo que, a partir de entonces, fue conocido como “gamba di ferro”. En el mundo de la aviación de guerra, en particular los cazas, donde la eficacia del aviador se mide por aviones enemigos derribados en combate, este hombre fue uno de los grandes
[8] Me cuenta un nieto del médico de Medina de Pomar, que su abuelo disponía de una casa bastante amplia, y le impusieron alojar a unos 10 italianos. Una señora de Castrobarto dice que tomaron su casa, se alojaron en las habitaciones y enviaron a la familia propietaria a las cuadras y el pajar. Sería interesante saber si en el Ayuntamiento de Medina o Villarcayo consta algún acta refiriéndose a la recepción de los italianos.
No era una estación de frío, de modo que la tropa se alojaba al aire libre. Enlazo un video de las tropas saliendo en orden de combate de San Bernabé.
[9] Prospective Nº 6. Monográfico: Italiani in Spagna. De Málaga a Madrid. Dirección de Curzio Malaparte.
[10] El Monte Maza fue posición de ejército sublevado desde el inicio de la guerra. Es probable que las protecciones subterráneas o aéreas se construyeron durante el año precedente a esta batalla. Por los combates aéreos sabemos que el ejército republicano intentó destruir este observatorio privilegiado. En concreto el 15 de Julio el capitán Botto tuvo un encuentro con ellos.


COMPOSICION Y MANDOS DEL C.T.V. EN LA BATALLA DE SANTANER

Comandante: Generale Ettore Bastico
Vice C.te: Generale Mario Berti.
Capo di S.M.: Colonnello Gastone Gambara
Intendente: Generale Carlo Favagrossa

Divisione «Fiamme Nere»
Comandante: Gen. Luigi Frusci
Vice c.te: Col. Rivolta, poi il Cons. Gen. Biscaccianti.
  • 7° Gruppo Banderas
    • 724a Bandera «Inflessibile»
    • 735a Bandera «Implacabile»
    • 740a Bandera «Disperata»
    • Gr. da 65/17
    • Gr. Mortai
    • Sez. Genio
  • 8° Gruppo Banderas
    • 730a Bandera
    • 738a Bandera
    • 751a Bandera
    • Gr. da 65/17
    • Gr. Mortai
    • Sezione genio
  • 10° Gruppo Banderas
    • 824a Bandera «Tembien»
    • 835a Bandera «Scire»
    • 840a Bandera «Carso»
    • 535a Bandera «Tempesta»
    • Gr. da 65/17
    • Gr. Mortai
    • Sez. genio
  • Rgp. Banderas «9 Maggio»
    • Btg. mitraglieri divisionale
    • Cp. Lanciafiamme.
  • Rgp. di Artiglieria Divisionale,
    • tre Gruppi
    • due Btr. controaeree da 20 mm.
Divisione «XXIII Marzo»
Comandante: Cons. Gen. Enrico Francisci
  • 4° Reggimento di fanteria
    • Btg. «Bufalo»
    • Btg. «Vampa»
    • Btg. «Toro»
    • Btr. di accomp.
    • Pl. Mortai
  • 5° Rgt. di fanteria
    • Btg. «Lupi»
    • Btg. «Ardente»
    • Btg. «Inesorabile»
    • Btr. da 65/17
    • Pl. Mortai
Divisione d'assalto «Littorio»
Comandante: Gen. A. Bergonzoli
  • 1° Rgt. di fanteria
    • su 3 Btg..
  • 2° Rgt. di fanteria
    • su 3 Btg..
  • Rgt. Artiglieria «Littorio»
    • 4 Gr. di vario calibro.
  • Dist.to Celere:
    • due Btg. Carri
    • un Btg. motomitraglieri
    • una Cp. autoblindo
    • Btg. fanteria meccanizzata
Raggruppamento Artiglieria del C.T.V.
Comandante: Gen. Manca
  • otto Gr.i di vario calibro 
  • cinque Btr. controaeree da 75 C.K.
Raggruppamento del Genio
Comandante: Col. Lastrucci
  • un Btg. Artieri
  • due Cp. trasmissioni
  • una Cp. fotoelettrici.

1 comentario:

  1. Como bien comentas, los Italianos residieron en las mejores casas de cada pueblo. Mi abuela me ha contado que cuando el frente estaba en el Crucero, las tropas Nacionales e Italianas estaban situadas en Baranda de Montija. Los oficiales se hospedaron en su casa que era la mejor del pueblo, dejando una de las habitaciones para que residiese la familia. Igualmente me comentó lo que tu bien dices, que los oficiales Italianos se portaron muy bien con su familia y daban chocolate a los niños.

    Como dato adicional, me contaba que los civiles iban por las noches al frente a cavar trincheras por un punto entre el Crucero y Baranda. Y que el alcalde de por aquel entonces de Baranda, le preguntaron si sabía de gente del pueblo que fuesen republicanos, Aun conociendo varias familias que si lo eran
    no los delató, salvando la vida a unos cuantos vecinos.

    Espero que te sea de ayuda mi comentario, me ha gustado mucho tu artículo.

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